Las firmas consultoras “boutique” ofrecen a las empresas y corporaciones consejos altamente especializados sobre problemas específicos o aspectos de un negocio con el objetivo de mejorar la eficiencia y los beneficios de cada empresa cliente.

La palabra “boutique” típicamente se refiere a una pequeña tienda o negocio pero, en algunos casos, el término tiene más que ver con el enfoque de las empresas de consultoría que con su tamaño real. La diferencia con otras firmas de consultoría no es el tamaño sino los servicios especializados que ofrecen en lugar de ofrecer servicios de consultoría en general.

Este tipo de firma consultora normalmente se centra en un nicho particular o un pequeño número de nichos. Algunas empresas de consultoría boutique podrían prestar servicios sólo a ciertos tipos de empresas o agencias gubernamentales que buscan un consejo especializado.

Las grandes empresas consultoras se caracterizan por ofrecer servicios mucho más diversificados con lo que los clientes pueden extraer un conjunto más amplio de conocimientos y experiencia que de una consultoría boutique pero estas empresas con encanto, en cambio, son a menudo capaces de resolver problemas de negocio más rápidamente que las grandes empresas, y pueden aprovechar sus conocimientos en temas específicos para crear soluciones más efectivas.

Los métodos que emplean las empresas de consultoría boutique suelen ser tan bien definidos y bien establecidos como los de las empresas más grandes y, sin embargo, sus honorarios suelen ser más bajos que los cobrados por empresas consultoras de mayor tamaño, ya que suelen tener costos operativos más bajos. Una firma boutique de alta especialización, sin embargo, podría ser capaz de cobrar tarifas más altas si se ha ganado una reputación para la resolución de problemas complejos en un aspecto particular que las grandes empresas no abordan dejando a las empresas de boutique beneficiarse de la prestación de servicios sólo en temas muy especializados y concretos.

En general, las empresas de consultoría boutique tienden a ofrecer a las empresas y organismos que las contratan menos lujos pero idénticos servicios que sus contrapartes más grandes.

En general, todas las firmas consultoras actúan de buena fe, de forma profesional e inteligente y siempre respetando los Reglamentos y las leyes aplicables y en especial: No revelar material, información relevante no disponible al público concerniente a compañías públicas o privadas; no revelar información confidencial acerca de, o que pertenezca a, clientes pasados o presentes; ni aquella que se acordó mantener confidencial, ni la obtenida de una persona que espera que se mantenga confidencial o la que considere sea confidencial; no revelar secretos comerciales u otra información privilegiada que no sea únicamente suya; evitar consultas de clientes que considere competidores de compañías clientes; ….

Los clientes podrán realizar un control de los antecedentes del consultor incluso a través de un servicio de terceros para verificar su historial laboral, credenciales educativas, y buscar cualquier historial. El consultor conviene en cooperar con los clientes y en proporcionar los consentimientos necesarios según sea requerido para realizar dichas revisiones/verificaciones de antecedentes. Los clientes también podrán verificar la duración y exactitud de la facturación y descripción de proyectos que el consultor lleve a cabo para ellos.

Los consultores implícitamente aceptan que cualquier material en cualquier formato que le proporcione a un cliente es de su propiedad intelectual o que ha obtenido cualquier permiso o licencia necesaria para poder compartir dicho contenido. El consultor es el único responsable de su contenido y acuerda no entregar contenido alguno que sea ilegal, dañino, difamatorio, blasfemo, o engañoso o que de alguna manera viole las leyes aplicables.

El contenido de las consultas que se crea en conexión con un proyecto pertenecerá al cliente y podrá ser utilizado por éste cliente para cualquier propósito permitido según el acuerdo entre el cliente y el consultor, que podrá incluir reproducción, divulgación, transmisión, emisión y publicación a no ser que se acuerde de otra manera por escrito entre ambos. El contenido que se crea independientemente de, o anteriormente a, cualquier proyecto permanece de la propiedad del consultor quien retiene todos los derechos, títulos e intereses en o a dicho contenido retenido; sin embargo le otorga a los clientes una licencia transferible, perpetua, global y sin pago de derechos para utilizar cualquier contenido retenido incluido en cualquier contenido de proyecto. Sin limitación de lo anterior, el consultor acuerda que cada cliente es libre de usar cualquier idea, concepto, conocimientos o técnicas incluidas en cualquier contenido que le transmita a ése cliente para cualquier propósito incluyendo, pero no limitado a desarrollar, fabricar o comercializar productos usando dicha información. Cualquier invento, descubrimiento o mejoras que se basen total o parcialmente en cualquier contenido e información que realice para un cliente en el curso de un proyecto, así como los derechos de propiedad intelectual de dichos inventos, descubrimientos o mejoras pertenecerán y serán totalmente de propiedad del cliente.

El consultor, en general, acuerda que los clientes podrán divulgar información acerca de su proyecto, como por ejemplo su nombre y la cantidad que se le pagó por el proyecto, si se les requiere por ley o por las políticas de conformidad del cliente. Los clientes también podrán divulgar la información del consultor como respuesta a algún proceso legal, para proteger sus derechos, como lo pueda requerir la ley.

Por el periodo de tiempo de consultoría y en el futuro, el consultor acuerda no divulgar o pretender utilizar o beneficiarse en forma personal de cualquier Información confidencial que se le haya informado o que conozca por su participación en los proyectos hasta que la información confidencial sea de conocimiento público por una acción ajena, excepto en la medida que así se establezca por ley o que sea permitido expresamente por un cliente con el propósito de facilitar un proyecto en particular. La “información confidencial” incluirá la identidad de los clientes (por ejemplo, no se incluirán los nombres de clientes en currículum ni en sitios web; información acerca de los proyectos; información sobre cualquier negocio actual o potencial, decisiones comerciales o de inversión, u operaciones de cualquier cliente; cualquier otra información confidencial de los clientes. Si el consultor fuese obligado por orden judicial u otro órgano legal o gubernamental (o es notificado de que tal orden está siendo solicitada) a divulgar información confidencial a cualquier persona distinta al cliente, notificará con celeridad y diligencia al cliente y cooperará totalmente con éste para proteger dicha información en la medida de lo posible conforme a las leyes aplicables.

La obligación de no utilizar ni de beneficiarse personalmente de información confidencial prohíbe utilizar cualquier información que se adquirió durante un proyecto para invertir en valores o tomar decisiones de inversión personal.

Algunos proyectos son de colaboración e incluyen trabajar con otros consultores, teniendo similar obligación de confidencialidad con otros consultores como si fuese cualquier Cliente.